jueves, octubre 13, 2011

Steve Jobs y Dennis Ritchie. I had to do it...


En serio no puede uno bajar la guardia. Steve Jobs. Dennis Ritchie. What´s next? :S

Poco puedo añadir a lo que ya se ha dicho, y escribiré desde el corazón, aunque suene a cliché. Como dicen en Twitter: "háganle como quieran".

Primero. Jobs. It was kind of a shock. Juro que traté de mantenerme indiferente. De guardar distancia emocional. Quiero decir, sabía (sabíamos) que estaba gravemente enfermo.

Pero entré en shock. Uno siempre piensa que se salvará, que se repondrá (y me tachan de catastrofista). Alguien con algún método experimental en algún lado puede hacer algo por él, ¿no? Pues no.

No.

Y es un no tan rotundo. Tan universal. Tan devastador.

No.

Y entonces recuerdo la primera vez que use una mac en el H. Periodico. Ya no eran cosa nueva, eran un tanto lentas. Ni siquiera recuerdo que versión de sistema operativo tenían, pero definitivamente eran beige.

Era el verano de 1998. Así, precisamente en esas viejas Macintosh, comencé a leer y leer sobre tecnología, rodeada por los editores de "Perfiles", "Sociales" y "La Travesura" (sin comentarios). Ahí fue donde edité una primera página de la sección de Informática del H., y no lo cuento porque sea importante sino porque en esa primera página cometí mi primer gran error editorial y me di cuenta del verdadero peso y alcance de una noticia que pasé a interiores: El nacimiento de la iMac. Era una neófita.

Mi entonces editor, Federico Cirett, me "ubicó"y me pidió que la notita perdida en interiores la convirtiera en nota de portada para el lunes de la próxima semana. La medida de la novatez es no saber dimensionar, no comprender, no calibrar, no entender ante lo que estamos aunque nos peguen con un ladrillo en la cabeza. Y así, escribí sólo algunos párrafos. No sabía que decir.

Pero era el regreso triunfal de Jobs. Y poco a poco supe que decir. Leí todo lo que pude. La historia de Apple, los intentos fallidos, los mitos fundacionales, Wozniak, las correrías de la presentación de la primer Apple en el CES...Fue intenso, y el inicio de una love-hate relationship.

Amaba los diseños, sabía que era víctima de la mercadotecnia y no me importaba (considerenme miembro de la cofradía del campo de distorsión de la realidad) y deseaba fervientemente cada uno de los nuevos productos de la nueva Apple. Admiré siempre la naturalidad con la que desechaba y/o adoptaba nuevas tecnologías. Fue mi héroe cuando desechó el disquete. O los cables. O el ipod. O el iphone. O el shuffle. Incluso el cube. Mac OS X (Genius) ¡El iBook!

Nunca estuve en una de sus keynotes. Siempre pendiente de cualquier stream.

Anyhow. No. Sadly, no. A beautiful, crazy, iconoclast mind.

And then Ritchie.

El primer lenguaje de programación que "aprendí". Mi primer hola mundo. C. Unix. El primer sistema operativo que usé. Mi primer correo electrónico. Mi primer encuentro con la World Wide Web (sí, en modo consola).

C siempre me pareció tan elegante. Tan fascinante. And then the book. La biblia de programación para muchos, para mi.

Por Dios. ¿Qué no está hecho en C? Seminal. Básico.

Gone.

Hats off. To both gentleman, each in its own, genious, particular way. They changed the world its not an empty sentence, because they changed mine.

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