viernes, agosto 24, 2012

Apple vs Samsung. El reality show.

Por Talya Aluveaux*

Ok. En este momento Samsung pareciera ser el hazmereír del mundo entero. Chistes de sus abogados, bromas sobre sus usuarios, etcétera, etcétera. La noticia está por todas partes: Samsung infringió las patentes de Apple.

Incluídos en las burlas están todos los periodistas de la fuente tecnológica que de pronto son expertos en cuestiones legales. Yo por supuesto no voy a pretender que lo soy. Pero indiscutiblemente se trata de una decisión relevante para la industria. No sé si buena o mala, pero relevante.

Más allá del obvio: "Apple just destroyed Samsung" que se repite tweet tras tweet en todas sus variantes, originales y no, Samsung tendrá que pagar 1.05 mil millones de dólares, aproximadamente el 20% de sus utilidades operativas durante el último trimeste. Ouch. Consideremos que Apple pedía 2.05 mil millones.

Slashdot habla de victoria para Apple en "el juicio de patentes del siglo" (um, ok) pero, una vez superado el shock inicial, habrá que revisar análisis serios de los entretelones y las implicaciones del veredicto al que se llegó en un juicio que bien podría sentar, que está sentando, un precedente para la industria.

Un debate complejo

Los "defensores" tanto de Apple como de Samsung, los detractores del sistema de patentes y en general todo el mundo podemos jalarnos de los pelos y discutir hasta el hartazgo en Twitter. Entretanto, supongo que vale la pena averiguar qué dice la EFF (Electronic Frontier Foundation), una voz que siempre he considerado válida y sensata cuando se trata este tipo de situaciones.

Y efectivamente, el día de ayer la EFF publicó un comunicado en el que, básicamente, considera que este tipo de juicios dañan los procesos de innovación y afectan al consumidor.

Ayer, Julie Samuels escribía que la batalla Samsung vs Apple debía librarse en el mercado, no en los tribunales. Escribía también que el sistema de patentes está diseñado para incentivar la innovación. En teoría, al menos, porque últimamente se está convirtiendo en una herramienta para aplastar a la competencia.

Escribía, y así concluye, que el juicio Apple-Samsung no es el problema. Es tan sólo un síntoma de un sistema roto. E invita a leer las propuestas para solucionarlo en defendinnovation.org.


Mixed feelings. Developing story. Food for thought.

Out.

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